lunes, 22 de noviembre de 2010

Noches de domingo

Recuerdo cuando las noches de domingo eran tristes porque al día siguiente tenía que ir al colegio, recuerdo cuando mi padre me dejaba arañarle unos minutos al reloj antes de mandarme a la cama; hoy esas noches de domingo vuelven a ser tristes, con la diferencia de que nadie me manda a la cama... Hoy es un domingo frio, con algo de lluvia, nublado, casi se puede tocar el invierno, casi me pierdo mirando desde mi ventana las luces de la ciudad al fondo, entre la neblina; el hotel Palace y Sierra Nevada (aún sin nieve) presiden mis vistas, miro al interior de mi casa, mi madre ya se fue a la cama, mi casa me envuelve, me acaricia, me atrapa, pero mi casa también está triste al igual que yo; me iré a la cama aunque nadie me lo diga... Buenas noches papá.

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